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Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

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Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Phobos el Sáb Feb 27, 2016 10:15 pm

Retino, Grecia una hora antes de los eventos actuales…

Cuanta paz se respira en el aire, un día tranquilo, normal y sin muchas diferencias a los que le precedieron. Calles tranquilas, plazas llenas con personas que solamente pasaban el rato hablando mientras los niños juegan con total seguridad, la brisa acaricia las copas de los arboles mientras las aves trinan y el sonido de los autos que ocasionalmente recorren las silenciosas calles de aquel sector de la ciudad, un cielo despejado con un color azul añil y varias nubes que se extienden como un manto suave de algodón en las corrientes que Eolos brinda desde el oriente para mitigar el inclemente suplicio del sol que Apolo desplaza en su cuadriga lentamente.

Una pareja de ancianos camina en compañía de un par de perros que ya rondaban los 5 años de edad, el matrimonio estaba sumido en una conversación bastante rutinaria cuando los perros dejaron de avanzar, sus orejas se elevaron mirando al horizonte mostrando sus dientes, fruncieron el ceño y comenzaron a ladrar, no fueron solo esos perros todos los animales cercanos comenzaron a emitir sonidos como si una amenaza se aproximara. Las aves comenzaron a volar despavoridas en dirección al este aun en contra del viento parecían presurosas para escapar de aquel lugar pues presentían que una temible catástrofe se aproximaba.

A lo lejos se podía percibir una estrella, suave y distante que aún a esa hora del día era posible verla cosa que extrañaba a varias personas, a medida que pasaban los segundos notaban como esa estrella brillaba con un singular resplandor finalmente observaron algo, varios bancos de nubes en la distancia se desvanecían a medida que aquella estrella parecía avanzar, primero lo ignoraron queriendo pensar que era solo otro fenómeno natural que no entendían, pero finalmente notaron como aquella estrella se aproximaba más y más a ellos, además no era una estrella sino parecía ser un meteoro que se precipitaría en el poblado.

La gente comenzaba a asomarse por las ventanas, los niños curiosos miraban y señalaban, algunos incluso se reían maravillados ante tal espectáculo pero cuando vieron como aquel meteoro paso rosando los edificios precipitándose en el centro de la plaza, un gran estruendo se escuchó por todos lados, los árboles se sacudieron y varios soltaron sus hojas debido al impacto, los edificios cercanos se agrietaron por la presión y los cristales de las ventanas estallaron producto de la onda de choque. No solo esto sucedió, el fuego que rodeaba al cuerpo se propago generando un incendio voraz que se extendía extremadamente rápido y por más agua que se le agregaba el fuego no menguaba, el pánico se comenzaba apoderar de las personas que aterradas solo observaban como entre el humo negro, el fuego y el polvo un humano parecía emerger con orbes rojas y brillantes como soles que al mirarles generaban aún más terror en los inocentes.

Con que acá comenzara todo… lo lamento madre, abuelos… –aquella voz era bastante serena y denotaba el pesar que sutilmente comenzó a sentir en su corazón-En este lugar, reinara el pánico única y exclusivamente porque en esa emoción la naturaleza humana aflora.-sus palabras fueron suaves, casi inaudibles pues las brasas que se propagaban salvajemente consumían todo a su paso-

Extendiendo su mano al frente las brasas regresaron a su mano, no todas un puñado que al ser aplastado por el puño de aquel hombre formaron una enorme espada, esta tenía un aspecto tosco y aterrador, un borde acerrado, detalles mecánicos en la empuñadura, detalles en su hoja y en la guardia del arma un cráneo de marfil que parecía el de un niño pequeño.  Aquella arma de aspecto tan tosco y pesado era blandida por él como si no pesara absolutamente nada, pero al bajarla y apoyarla sobre el suelo bajo sus pies comenzó a mostrar como enormes grietas se extendían un par de pasos del punto donde estaba reposando. Emanando un aura salvaje de color rojizo vivo las flamas se comenzaron a extender por todo el lugar, en eso se comenzaba a escuchar las sirenas de las patrullas de policía y los camiones de bomberos, más atrás parecían acudir ambulancias y varios helicópteros que sobrevolaban el lugar, grandes columnas de humo negro se elevan hacía el firmamento mientras las personas se comenzaban a espantar al ver como sus vidas eran reducidas a cenizas por el fuego que aquel ser había conjurado.

Los policías, bomberos y demás estaban desconcertados al ver la magnitud del incendio, la gente estaba en estado de shock gritando y llorando aterrados, muchos corrían y se podían ver las primeras víctimas fatales en el suelo, otros pendían de las ventanas con la mitad de sus torsos hacía la calle mientras ardían en llamas, era una imagen que parecía sacada del mismo infierno, aquellos atrapados en los techos de las casas más altas y edificios saltaban a los árboles que parecían no poder soportarlos y les dejaban caer al duro pavimento y en el mejor de los casos sobre algún vehículo estacionado.
Indignados, molestos y extremadamente cegados por el dolor, los oficiales avanzan con sus armas apuntando a aquel hombre, los bomberos accionan sus mangueras buscando sofocar las llamas e intentando salvar a aquellos que aún estaban dentro de los edificios, los paramédicos socorrían a los heridos mientras aquellos en el cielo utilizaban reflectores, cámaras y altavoces para comunicar lo que sucedía y mostrarle a todos en el lugar lo que estaba sucediendo y quien era el responsable, sin embargo;  aquel hombre estaba de lo más tranquilo e incluso se podía ver que finalmente todo estaba listo, su plan estaba tomando forma o al menos eso dio a entender con la sonrisa que se mostró en su semblante serio.

Qué comience la función…-dijo afianzando sus manos en el manubrio de su espada elevándola solo unos cuantos centímetros-

El frío acero de las armas de los oficiales resplandece ante el calor de las llamas, las miradas de pánico, duda, terror, miedo, toda esa gama que afecta a aquellos que comenzaban a ver como cientos de personas estaban comenzando a carbonizarse ante las inclementes flamas del miedo que les consumía encontraron con la mirada entre las densas cortinas de humo negro y las brasas la silueta de aquel hombre, gritaron a viva voz, ¡ALTO O ABRIMOS FUEGO! ¡RINDASE SIN OPONER RESISTENCIA!, todos casi al unísono con sus voces entrecortadas y aterradas, otros iracundos; él no respondió, al menos no con palabras. El tiempo parecía congelado, una sonrisa macabra engalano su rostro mientras cerraba los ojos solo para bajar de golpe su espada incrustándola sobre el suelo liberando un estruendo y nueve grietas en diferentes direcciones, estas comenzaron a resplandecer con un fulgor amarillento rojizo, parecían cabezas de dragón que se alzaban entre el fuego, denso humo negro hasta casi rosar el cielo, luego estas cabezas comenzaron a actuar por su cuenta desplazándose y aplastando todo a su paso incinerando todo con sus cuerpos, aquellos oficiales habían sido destrozados al levantarse la cabeza frontal, todo era caos y terror, el fuego se extendía por todos lados y en aquel instante, él decidió comenzar a avanzar en dirección al centro de la ciudad.
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Phobos el Jue Mar 03, 2016 5:19 pm

Era curioso, el cielo de aquella tarde tan limpio, puro y claro ahora se tiñe de negro debido a las altas y densas columnas de humo negro que se desprende de los innumerables incendios que estaban propagándose por todo aquel sector; en contraste el resto de la ciudad parecía apacible e ignorante de la amenaza sin embargo, las brasas de la guerra avanzan a un ritmo acelerado mientras la densa cortina de humo se extiende sobre el poblado, una sombra lúgubre comienza a proyectarse sobre la carretera mientras las flamas consumen todo a su paso y los edificios colapsan debido a los movimientos de aquel hombre con semejante arma. El caos, todos aquellos sonidos propios del campo de batalla como la desesperación, miedo, irá, cólera, pánico, todos se mezclaban en el aire de Retino.

A medida que avanza su sombra se proyecta larga y espectral en los edificios, tiendas y calles, sus pisadas sobre el pavimento resuenan mientras las personas gritan y corren por todos lados, aunque de momento las muertes que se han registrado han sido cercanas al centenar era alarmante que en solo cuestión de minutos las pérdidas materiales y humanas fuesen tantas. Con cada paso y movimiento de su arma él sembraba el caos, con un golpe de su arma cortaba la fachada de un edificio de un extremo a otro con tal facilidad que no era lógico que un ser vivo pudiese hacer tal cosa; el hombre de castaños cabellos y expresión fría mantenía un resplandor rojizo en sus orbes, era como un asesino a sangre fría pues deteniendo su marcha delante de una tienda inhalo profundamente, aquella era una pastelería, era humilde y sencilla, clavando su arma en el suelo camino dejando esta atrás aproximándose al mostrador que era visible desde la ventana frontal de la tienda.

Ah pasado tiempo desde que estuve acá…-dice mientras un aura rojiza se comienza a desprender de su cuerpo elevándose en el cielo con una presión salvaje y violenta, a su alrededor comenzaban a vibrar los objetos entre ellos el vidrio-

El sonido del cristal precipitándose era acompañado del grito de las personas dentro del local oscuro, las flamas a sus espaldas ocultaban la silueta del masculino y endemoniado guerrero cuyas orbes resplandecen como las brasas del infierno, pánico y terror se dejaron escuchar en las voces de aquellos que esperanzados se habían ocultado en aquel lugar; a las espaldas del invasor un grupo de soldados intentaba hacerse con la pesada espada que no podía ser blandida por otro que por él; escuchando los esfuerzos inútiles de los humanos se giró y extendiendo ambos brazos a sus costados aquella aura genero dos enormes ráfagas de energía, ambas solo generaron gritos en sus objetivos que súbitamente cesaron seguidos de una gran explosión, caminando hacía su arma rodeada con flamas rojas y con una mano cercenada que era lo único que quedo del atrevido que intento empuñarla, observo en la hoja de su arma como el interior del local ardía en llamas y todos en su interior gritaban de pánico y dolor, con voz seca y fría dice bajo casi inaudible.

Hasta siempre, Abuelos… y madre -arrancando la mano moribunda de su arma, nuevamente afianzo su mano en el mango de esta, el cuero de color café rechinaba ante la fuerza que aplicaba él para superar la crueldad de la que había sido ejecutor instantes atrás-

Mientras aquella mano danza en el aire solo puede escuchar en la distancia el sonido de vehículos, autos, camiones e inclusive helicópteros todos se dirigen en su dirección, la gente corre por las calles aledañas aterradas al desconocer la razón de tal salvajismo y saber que apenas lleva un cuarto de la ciudad. Un par de pasos se permitió dar mientras mantiene la mirada baja oculta por las sombras mientras sus cabellos danzan ante la brisa suave que se cuela entre las edificaciones, el calor del fuego, las explosiones y el sonido de la madera, ladrillos e incluso el acero siendo calentados, consumidos e inclusive fundidos por aquel elemento que danza sin control como una turba enardecida que desea solo una cosa, el caos y la muerte.

Los sonidos son cada vez más y más próximos, las luces se dejan ver en la distancia entre las densas cortinas de negro humo, varios vehículos estaban en la vía parecían obstáculos para aquellos hombres que avanzaban con paso firme, algo que le trajo recuerdos pues pudo distinguir las siluetas de los soldados, una tenue sonrisa mitigo el pesar de su reciente perdida pero con nuevos aires de salvajismo alzo su siniestra mientras emanaba aquella energía rojiza por todo su ser, con fuerza y furia libera un potente golpe que rasga el aire formando así una ráfaga roja que viaja a una velocidad superior al sonido emulando a la luz, al pasar la onda expansiva destruye ventanas, cristales todo objeto de vidrio cercano además de perforar los vehículos gestando así una explosión pues al impactar el suelo cerca a los soldados estos fueron proyectados por los aires, trozos de cuerpos, cuerpos completos y concreto era proyectado hacia los costados y la parte posterior impactando los vehículos, con salvajismo empuño la espada nuevamente y la emplazo sobre su hombro derecho permitiéndose comenzar a silbar una melodía.

Mientras se desplaza entre los autos, esta melodía parece enervar los cabellos de aquellos que lograran sobrevivir a las explosiones de su golpe, entre gemidos, quejidos y lamentos solo camina entre ellos como si fuesen escorias aunque los reconocía como soldados pues no se detuvieron en su marcha, cerrando sus ojos esbozo una sonrisa amplia sin mostrar sus dientes con una expresión de satisfacción, aquella aura roja nuevamente fue emanada y debajo de sus pies unas ligeras grietas se comenzaban a mostrar debido a la presión y furia del cosmos de su interior. Abriendo los ojos solo dice con propiedad en su voz.

Aquellos que acudieron al deber sin vacilar, aquellos que me enfrentaron con la cabeza en alto sin menospreciarme, les saludo pero aquellos que se ocultaron y vacilaron haré de sus vidas un infierno...-nuevamente cerraba sus orbes escuchando los helicópteros sobre él indicándole que se rindiera-Desde donde lo veo yo, ustedes son los que deberían rendirse…-sus orbes rojas brillaron con furia y una onda de choque fue liberada de su cuerpo impactando las naves haciéndolas ladearse chocando una con otra causando grandes explosiones y que se precipitaran a tierra incrementando los daños a la ciudad y las bajas-
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Phobos el Vie Mar 04, 2016 10:49 pm

Los altos edificios apartamentales eran rodeados por densas columnas de humo negro, sus fachadas eran escaladas por las flamas que se alzan como inescrupulosos seres poseídos por la ira y la sed de sangre, los árboles, arbustos y matorrales arden en llamas mientras algunos intentan escapar despavoridos ante la ignorancia sobre lo que estaba sucediendo; un ataque terrorista, aquello era lo que gritaban todos mientras intentaban escapar del poblado. Lentamente los edificios, casas, tiendas, arboles todo lo que parecía estar ahí para durar un largo tiempo se precipitaba a la tierra como si se tratase de un castillo de arena, las flamas generaban grietas en las fachadas, el ritmo con el que avanzaban era tal que los bomberos no podían siquiera poder planear una medida en contra de tal situación, el agua no parecía afectarla, los helicópteros se precipitaban a tierra como si se tratasen de moscas, el caos reinaba sin pensar en que les aguardaba horas más adelante.

Entre el tumulto de las personas que escapaban presurosos por el temor, pánico y cobardía se podía ver a alguien, una persona que avanzaba en dirección contraria e inclusive parecía disfrutar tal situación. Las flamas lo rodeaban a su diestra y siniestra, pero él parecía estar de lo más cómodo; sus pisadas cortas parecían llevarlo hacía la zona conocida como la avenida principal, no parecía tener prisa pues al llegar a una intersección observo como un par de autos se aproximaban en su dirección, estos estaban ocupados por familias que intentaban escapar de tan infernal situación pero esto parecía no mitigar la sed de sangre de aquel hombre que aunque ha matado a pocos por su propia mano no dejaba de ser el artífice de aquel caos, y como nadie acudía a salvar a las victimas él se divertía a sus anchas.

Pobres ilusos… nada les salvara.-dice mientras se desplaza rápidamente hacía ambos autos, con agilidad pasa en medio de ambos no sin antes usar su arma, esta genera cortes en forma de cruz en ambos vehículos que estallaron debido a la presencia de las llamas y el combustible, solo podía escuchar los gritos de agonía-Falta poco para que el verdadero infierno sea desatado… esperen un poco nada más.-dice mientras siente una onda de choque que recorre todo el lugar, extrañado sigue avanzando pues siente un poder similar al de un dios.-

Mientras llega a un callejón observa como una serie de esqueletos ataviados con armaduras espartanas, cascos, escudos anchos, espadas y lanzas que causaban destrozos se mostraban inmóviles y por sus movimientos deseaban continuar cumpliendo sus órdenes, las orbitas de su cráneo mostraba una flama en cada una como evidencia que aquella entidad estaba despierta; observo como desde un extremo una lluvia de flechas se precipitaba sobre una multitud que era rodeada por un aura dorada impidiendo el paso de las flechas, entrecerrando los ojos siente como una serie de cosmos se comienzan a agrupar a unas cuantas calles de distancia, extrañado comienza a caminar con una expresión marcada llena de incertidumbre comienza a caminar por aquel callejón con pisadas cortas mientras observa a los esqueletos completamente inmóviles, reconoce las insignias del batallón de la flama y el fuego, por lo visto su batallón había sido asignado a otro sector, algo que le incomodaba la verdad.

Llegando a un cruce de vías observa a un grupo de militares que se observa extrañados, aquella aura que les cubre parecía hacerles sentirse invencible, las flechas no los atravesaban o siquiera rosaban aquello les parecía tan extraño que no notaron al hombre que se les quedaba observando con cierta frialdad. Asumiendo una postura más relajada ladeo la cabeza hacia su derecha mientras cruzaba sus brazos, por unos segundos impero el silencio y las miradas analíticas, los soldados alzaron sus armas apuntándole con temor, él solo movió su cabeza en señal de negativa, cerrando sus ojos comenzó a hablarles en griego perfectamente.

Lamentable, ustedes patéticos seres maravillados por la protección de una deidad…-abriendo sus ojos estos brillan como brasas ardientes-No apuntan a su enemigo apenas lo ven, no dan la voz de alto, no disparan, si lo deseara los habría matado…-dice mientras separa sus manos y gesta una aura rojiza que se alza como una columna de fuego hacia el firmamento-Veamos cuanto resiste esa protección, primero usemos algo de energía-lanzando un potente puño al frente libera una ráfaga de energía roja con ligeros relámpagos amarillentos que la rodeaba, la energía era violenta y salvaje pero al impactar contra aquella barrera comenzó a empujar a todos aquellos hombres lanzándolos varios metros de distancia después de generar una explosión-Interesante… pero, no durara mucho.-dice señalándolos entre la cortina de polvo donde los adoloridos hombres estaban aterrados en el suelo notando como aquella aura comenzaba a parpadear-

Avanzando con una expresión seria abre sus manos y con ligeros movimientos se deja escuchar como libera el aire en sus nudillos y demás articulaciones de la mano sin siquiera cerrar sus manos, era como si aquellas extremidades pasaran a ser las garras de una fiera que avanza para destrozar a sus presas. Horror, aquella expresión parecía extenderse en sus rostros liberando un aroma que era como una suerte de afrodisiaco para el berserker que cerraba los ojos disfrutando la situación, las armas fueron empuñadas y accionadas, balas de diversos calibres viajaban hacía el hombre junto a una serie de explosivos, pero dejo atónitos a todos pues con su mano detuvo todas las balas y con presión de su cosmos arrojo lejos las granadas, finalmente alcanzo a los sujetos que intentaban ponerse en pie ayudándose unos a otros, pero esto hizo que la fiera se liberara de su aparente calma, el baño de sangre estaba por comenzar.

Usando su velocidad alcanzo a la primera víctima impactando su abdomen con un sólido golpe que atravesó el blindaje de aquel chaleco antibalas y cuya presión fue tal que lo arrojo varios metros contra una pared pero el aura que le protegía súbitamente desapareció, aquel hombre quedo incrustado en los bloques dejando una enorme salpicadura de sangre en el contorno de su actual tumba. Observando a los otros sujetos aprieta su mano izquierda crujiendo todos sus huesos y al abrir su mano la usa como una garra que perfora el cuello de la siguiente víctima, sangre, saliva y un grito ahogado comienzan a salir mientras eleva su mano para arrojar al desdichado al suelo, observando su sufrimiento, emplaza su pie izquierdo sobre su cuello y con una fuerza bestial lo destroza.

Observando a los restantes, sacude su mano bañada en sangre y levantando su otra mano les indica que se acerquen a ver si sus habilidades en lucha cuerpo a cuerpo son dignas de la élite militar. Armados con cuchillos y armas semi automáticas se arrojan en contra de él que de dos pasos esta en medio de ellos, con sus manos sujeta la pistola del primero con fuerza la coloca en dirección a la garganta de aquel que la empuña y la acciona, girando velozmente y antes que caiga el primer hombre al suelo toma los cuchillos de los otros dos y los arranca de sus manos enterrándolos en la parte posterior de sus cuellos, mientras al último le propino una potente patada giratoria que en el acto le rompe el cuello y lo estrella contra una ventana, alejándose solo puede escuchar a los otros tres cuerpos precipitarse al suelo, girando sobre su hombro derecho les observa con cierta decepción y continúa su marcha.
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Hera Cross el Dom Mar 06, 2016 5:39 pm

La tranquilidad , la bella tranquilidad que hay en la ciudad, Retino sehabia convertido en una especie de santuario propio para Hera, sobre todo su espacio privado, aquel pequeño salon lleno de instrumentos musicales, muchos colores lo adornaban, dibujos de sus alumnos, flores en macetas que se dedicaba a cuidar diariamente para darle mas vida al lugar. Asi tambien enseñaba a sus alumnos a cuidar la naturaleza y la vida, daba su granito de arena en un mubndo tan superficial que se olvidaba de todo lo que era real.

Esa tarde era una clase especial, sus alumnos se encontraban felices sentados en cojines en el suelo mirandola con asombro, Hera contaba una historia a sus alumnos, ese dia no habia musica en el ambiente, no habia cantos, solo una historia, la historia de valientes guerreros y dioses , sabia que algunos de los padres de sus alumnos no gustaban de que esta contara cosas de dioses "inexistentes", por lo que pidio a sus alumnos que todo quedara en secreto , ella sabia que los dioses eran reales, sabia que algunos eran malos, otros buenos en eso no se diferenciaban tanto a los humanos, y queria que ellos tambien creyeran y comprendieran .

Cuando termino la historia los pequeños aplaudieron, sintio en el pecho algo punzante, como una descarga atravezarle, algo no estaba bien, algo le hacia sentir un escalosfrio punzante, los niños miraron su exprecion preocupada por lo que ella sonrio de manera calida para tranquilizarles, informo de manera amable que era todo por la clase de ese dia, habia terminado una hora antes y esto era en suma manera extraño, mas aun asi los niños salieron del salon y tomaron camino a sus casas, Hera se detuvo en la puerta a observar el cielo mientras rezaba a Athena para encontrar las respuestas a ese sentimiento que apretujaba su pecho.

Una explosion se hizo presente, el suelo simbro y esta sintio de nuevo ese horrible presentimiento, no habia tiempo de esperar una respuesta, algo malo sucedia y ella ayudaria en la manera de lo posible , caminaba lo mas rapido posible aunque muchos corrian a su alrededor, una fila de ambulancias y patrullas seguidas de los bomberos pasaron a su lado , las miradas de los que huian asustados la miraban conextrañeza, todos huian , ella iba a donde provenia aquel desastre, entonces sucedio, una ola enorme de cosmos aparecio , sus piernas se inmovilizaron por unos segundos. Una señora aterrorizada choco contra Hera y cayo de espaldas, Hera saliendo de sus segundos de shock ayudo a incorporarse. -Ayuda... Ayuda, el apocalipsis a llegado, belcebu esta entre nosotros y esta matanto a todos, donde pisa hay fuego, destruccion, .... todos moriremos todoooos, alejese señorita si no quiere morir como esos soldados... el portador del mal a llegado... el... el -
La mujer no termino de decir lo que tenia en mente pues una nueva explocion mas cercana se escucho , y esta salio corriendo de inmediato.

Continuo su camino mirando el terror de todos , el fuego , el dolor , los gritos, cruzando la calle encontro a una mujer gritando con agonia, un pedazo de concreto habia caido sobre su pierna y el fuego se acercaba mas a ella, lo mas rapido que pudo llego a ella donde hombres intentaban levantar el bloque pero al ver las flamas acercarse se aterraban y deseaban dejarla ahi y escapar -No se preocupen, el fuego no les alcanzara, ayudenla-
, menciono como si fuera una orden y una suplica al mismo tiempo, cerro los ojos y comenzo a emanar de ella un resplandor, la temperatura del lugar bajaba cada vez mas lo suficiente para apagar el fuego que se aproxima a donde ellos se encontraban,  el concreto fue levantado y ellos corrieron con la mujer en brazos, sin siquiera agradecerle , sentian miedo de ella por ser diferente, por haber apasiguado un poco el fuego , Hera sintio un poco de pena por ellos, pero aun asi no se arrepintio .

El cruce de vias se veia cerca y desde ahi pudo ver  al causante de tal caos, su cosmos era demasiado fuerte , mas no se detuvo, el miedo existia en ella, mas esto no le detuvo, seria peligroso acercarse sin su armadura por lo que cerro los ojos y concentro su cosmos llamando a su armadura con todas sus fuerzas, su armadura respondio a su llamado y la envolvio en una luz  y tomo su lugar sobre el cuerpo de esta.

Debia pensar muy bien su proximo paso, actuar presipitadamente podria costarle la vida, y no moriria, no ese dia, aun tenia asuntos pendientes que arreglar y personas amadas con las cuales voler.
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Phobos el Lun Mar 07, 2016 4:16 pm

El viento acaricia las copas de los arboles cuyas ramas lentamente eran consumidas por las brasas, tornando el tono café en un negro azabache, la brisa hace que las hojas dancen mientras las flamas las acarician en una suerte de danza que apasionadamente culminaría con la vida de alguna de las dos involucradas, finalmente el viento sopla con fuerza haciendo que las hojas sueltas se desprendan y las flamas dejen escapar algunas brazas leves que danzan esperando caer en otro lugar y así poder crecer e iniciar nuevamente aquel festín que intentaban brindarse, el panorama no era muy esperanzador pues los gritos de personas que entraron en pánico, heridos, atrapados en los edificios, aquellos que escapaban en autos, motocicletas, quienes intentaban rescatar a otros, los helicópteros, camiones de bomberos y ambulancia, una catástrofe de esa magnitud jamás parecía haber golpeado a tan pacífico lugar.

Un rastro de sangre era dejado en forma de gotas sobre el oscuro pavimento, pocos podrían diferenciar el vital líquido de algunos similares sin embargo el resplandor de las flamas y el humo borraba todo rastro de esto al poco tiempo, en aquel cruce de caminos se encontraba él, mirando en todas direcciones para determinar finalmente su próxima acción, escuchaba como gritaban e incluso algunos al verlo intentaban atacarle sin tener frutos perdiendo su vida de forma lamentable pero admirable.

Los gritos de ayuda de una mujer le alertaron, lentamente giro su rostro sobre su hombro derecho para notar así la llegada de uno de los famosos Santos, una joven de cabellos rosados, de una contextura delicada y expresión cándida que estaba aterrada ante tal caos, portaba una armadura que le causaba cierta curiosidad pues parecían delicados cristales de hielo, la gente se alejaba con prisa pero no les importaba incluso solo dejo escapar un leve suspiro pues para él aquella gente solo eran meros mensajeros, una vez los perdió de vista giro su cabeza al frente bajándola y cerro sus ojos, inhalo profundamente mientras escuchaba las flamas consumir todo a su paso, a medida que inhalaba y exhalaba las flamas respondían haciéndose más altas y disminuyendo, cuando abre los ojos después de unos segundos las flamas se desatan con cierta fuerza trazando una suerte de circulo encerrando a la joven y a él en el mismo espacio, luego estas brasas se extendían en todas direcciones iniciando nuevos incendios aún más agresivos que los anteriores, él observa a la joven con una expresión seria e inexpresiva, ladenando sutilmente la cabeza se dirige a ella con aquella voz ligeramente ronca que tenía.

Armadura, ropas ligeramente helenas, expresión llena de curiosidad y determinación… ¿Un Santo? ¿No es así?...-dice mientras se cruza de brazos como si meditara la situación-

Manteniendo aquella postura su cabeza se enderezo, mostro aquel aspecto ligeramente tosco que le rodeaba pues después de todo era un Berserker y había llegado para sembrar el caos y la destrucción. Mucha gente ha muerto por sus acciones y muchos más morirán sin lugar a dudas pero él no parecía siquiera consternado o incluso emocionado, era como si aquello fuese tan normal como el día y la noche.
Con cierta delicadeza extiende su brazo derecho en dirección a la joven su puño eleva el dedo índice apuntándola con cierta curiosidad, da así un par de pasos que resuena por todo el lugar mientras el fuego parece acompañarlo como una sinfonía, ahora su mirada estaba fija en ella y un leve destello rojo se podía ver en ellos, al finalizar de dar tres pasos se detiene y procede a hablar.

Gracias por aparecer, la verdad me sentía un tanto solo por acá…-bajando la mano, observa a su alrededor y muestra una leve sonrisa-Espero que puedas responderme unas preguntas, tengo cierta curiosidad pues soy un Berserker y quisiera saber que tanta diferencia existe entre nosotros.-Observando a la joven, advierte horror en su mirada-Te preguntaras ¿por qué?, no es sencillo responderte sin embargo todo conflicto requiere una chispa para iniciar y esta es la chispa.-dice mientras sacude sus manos cubiertas de ceniza, sangre y polvo-

Súbitamente él se sumergió en un silencio total, sin embargo no parecía preocupado o siquiera consternado ante la presencia de la joven, en aquel instante escucho nuevamente aquel sonido esta vez era un helicóptero del ejército, maniobraba entre el estrecho espacio de la callejuela y colocándose de lado revelo a un par de oficiales uno armado con un fusil de asalto y el otro sujetando la ametralladora de tambor que apuntaba hacia donde estaba él, nuevamente hablaron por un altoparlante, ALTO AHÍ, ENTREGUENSE Y NADIE SALDRÁ HERIDO, NO SE OPONGAN AL ARRESTO, ESTE ES EL EJERCITO GRIEGO Y ABRIREMOS FUEGO A LA MENOR MUESTRA DE RESISTENCIA, REPITO, ABRIREMOS FUEGO SI SE RESISTEN, para él fue extraño que ahora vincularan a la joven con él por lo que simplemente la miro con una expresión seria negando de forma suave ante tal muestra de ignorancia.

Después de pasar varios años de aquel lado de la línea entendía la frustración sin embargo ahora estaba por encima de un humano ordinario, levantando la mirada sus ojos resplandecieron con un fulgor rojizo brillante en eso los soldados comenzaron a disparar en todas direcciones gritando alarmados, el piloto y copiloto comenzaron a hacer que la aeronave tambaleara y perdiera estabilidad haciendo que las hélices comenzaran a chocar contra las fachadas de los edificios, las chispas de aquel roce saltaban junto a las balas percutidas, en eso uno de los soldados pierde el equilibrio y cae quedando sujeto por la soga de seguridad pero aquellos movimientos inestables hacen que choque varias veces contra una de las paredes, finalmente aceleran el helicóptero para intentar salir pero no logran elevarse por completo incrustando el frontal en uno de los edificios a las espaldas de la joven generando así una explosión que acabo con la vida de los ocupantes, con tono serio replica el sirviente de Ares.

Triste… la verdad pero así es la guerra.-mirando a la joven extiende su brazo mientras derecho generando una intensa aura roja que hace que todas las flamas se eleven y el calor sea mucho más sofocante-Bueno, lamento que deba terminar así, pero no puedo dejarte como testigo. Lo lamento.-dice mientras lleva su mano hacia atrás pero con una expresión más serena termina diciendo-Sería agradable conocer tu nombre… el mío es Dom… no, mi nombre es Phobos…-dice mientras libera la energía contenida en su ataque-

La energía liberada en una ráfaga salvaje y violenta con una presión que genero una zanja en el suelo de pocos centímetros de profundidad, en eso él mostro aquel semblante serio pues esperaba acabar con la joven de un solo golpe.
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Hera Cross el Mar Mar 08, 2016 11:35 am

Era de esperarse que aquel hombre no tardara mucho en encontrar la presencia de Hera, cuando esta por fin pudo mirar sus ojos sentía un poco de odio hacía el , todo lo hacia como si no valiera la pena, como si todas esas muertes y heridos no fueran mas que simples desperdicios sin valor alguno, apretó su puño sin decir nada, solo observando a aquel hombre, analizándole, pudo dar entonces con su procedencia, un servidor a Ares, recordando la historia que conto a sus alumnos , esta situación lo afirmaba, en el mundo hay dioses buenos y dioses malos , algunos solo deseaban caos y poder mientras otros reinaban con soberana dulzura, cariño y protección .

Estando encerrada de alguna manera con el en aquel circulo de fuego, sentía la necesidad de salir de el, era claro que no podía estar mucho tiempo en aquel lugar sin perder fuerzas, mas no se iba a mostrar como una cobarde por ello, no tenia la mínima intención de huir de aquel lugar, escucho sus palabras, e inclusive su pregunta ante el que los hacia diferentes, pero no respondió, era obvia la respuesta, el solo quería destruir, mas ella anhelaba proteger. La respuesta que este dio, “una chispa”, así que ¿ese era el propósito?, una guerra, la guerra que anunciaban algunos. Justo era el momento en que iba a hacer mención de la repugnancia que producía en ella el verlo tan tranquilo ante la situación , pero aquel helicóptero le hizo retroceder un poco, igual que los hombres y la mujer que rescato hace poco , estos le tenían “miedo” y ahora la asociaban con el desastre, no los juzgo, quizás ella en esa situación hubiese hecho lo mismo , una tragedia fue lo que sucedió en el momento en que estos chocaron detrás de ella, suspiro y rogo a los dioses que sus almas encontraran tranquilidad.

Mostrando una falsa compasión ante la guerra, así fue como Hera sintió aquellas palabras provenientes de la voz casi ronca de aquel hombre, la situación se tornaría tensa más de lo que ya estaba.

Sabia que algo sucedería en cuanto el menciono que no podía dejarle de testigo por lo que comenzó a prepararse ante alguno de sus ataques , el calor le hacia sentirse sofocada, concentro su cosmos en si misma , comenzando a formar una capa de hielo sobre su cuerpo, de esta forma soportaría mas aquel calor inestable, sintiendo como el cosmos de su adversario comenzaba a cambiar de nuevo a medida de que hablaba, el sonido de las flamas se escucha mas, casi podía escuchar pequeños murmullos provenientes de ellas, la gente fuera de aquel circulo gritaba, era como el sonido de una psicofonía, inentendible pero al mismo tiempo horroroso y real, Phobos, ahora conocía el nombre de aquel, aunque por el titubeo del inicio supo que este no era su nombre real, había optado por elegir el nombre que lo representaba, y ahora era lo único de información que Hera tenia sobre el.

No hubo nada de tiempo para que esta respondiera con su nombre, miro atenta sus acciones y sus pupilas se dilataron en cuanto comprendió lo que estaba a punto de suceder, no habría tiempo de esquivar a ante una distancia tan corta, no había forma de contra atacar tampoco, dentro de su cabeza el tiempo parecía ir mas lento buscando como reaccionar en ese momento.

El fuego alcanzo a Hera , justo en el momento en el que ella coloco sus manos cruzadas frente suyo, formando una especie de equis con estas, un escudo, una pared de hielo mejor dicho se formo , la fuerza del ataque adversario le hizo irse deslizando hacía atrás , el hielo comenzaba a derretirse mas esta con todas sus fuerza seguía reteniendo el ataque, justo cuando sintió no poder contenerlo mas, cuando su escudo se vio disuelto por completo, este termino, mas el impacto le arrojo unos metros lejos , se sintió perdida por un par de segundos, una pared de vapor debido al encuentro hielo y fuego se formo entre ellos, sus manos y brazos se encontraban mal heridos por soportar estos el peso del ataque y su ultima ráfaga después de haberse disuelto el escudo.

Volviendo a su mente la razón se puso de pie y soltó un suspiro pesado, comenzando a caminar por entre la cortina de vapor en dirección a Phobos, -Mi nombre es Hera, Corona Boreal de Athena-, menciono respondiendo al ultimo dialogo de este antes de ser atacada, su mirada ya no era la dulce que siempre compartía con los demás, y la sonrisa que ahora enmarcaba su rostro era una diferente a la dulce, era una sonrisa fría.

-La diferencia entre ambos esta clara, y no dejare que destruyas mi hogar,¿ acaso por ser un Berseker te sientes superior a todos los que habitan aquí y en cualquier lugar del mundo?, tu alguna vez fuiste como ellos al igual que yo, la guerra solo atrae problemas y destrucción, hijos sin padres y padres sin hijos, seres queridos destrozados ante la nada, ante el vacio de encontrarse solos, la guerra afecta a todo el mundo no solo a quien la pelea, actúas como si nada ocurriera mientras destruyes todo a tu paso, dime ¿Qué sucederá cuando no quede nada mas que destruir? Cuando tu único propósito no tenga razón alguna…-

Con cada palabra que Hera pronunciaba crecía su ira, al escuchar el pánico, el dolor. Junto sus manos a manera de oración sin dejar de mirar directo a los ojos destellantes de Phobos, comenzó a concentrar sus cosmos, el frio alimentado por el sentimiento que en ese momento la invadía aumentaba cada vez mas, dio un par de pasos mientras a su alrededor el fuego se apagaba y dejaba en su lugar vapor –Debes saber que cualquier chispa puede apagarse justo antes de que haga detonar su objetivo- al mencionar esto se detuvo y cerro los ojos un par de segundos , concentrando su energía en su puño derecho abriendo los ojos le sonrió de manera gentil –Lo siento, pero no puedo dejar que la chispa alcance su objetivo- De alguna manera fue el mismo dialogo que el había dicho antes , donde aseguraba que no podía dejarla con vida, su puño choco contra el suelo haciendo que una honda expansiva de hielo apareciera apagando el fuego y encerrándole a ambos dentro de una clase de cúpula formada por hielo puro , así Hera se aseguraba de que el frio que causaría no alcanzase a los inocentes a su alrededor, una grieta se abrió en el piso después de su golpe, grieta de la cual emanaban picos de hielo punzantes, mientras la onda de frio lanzada a su adversario comenzaba a formar cristales de hielo de diferentes tamaños con un filo impresionante.

Las heridas de Hera quemaban , mas mantuvo su posición todo lo que pudo , de alguna manera deseaba que ese ataque tuviera el efecto deseado, mas sabia que era muy pronto para cantar una victoria, después de todo no conocía a un cien porciento la fuerza de su enemigo.

-Finalicemos con esto ahora, ya hubo demasiada sangre inocente derramada-

Menciono mientras la ventisca comenzaba a desaparecer, agudizando sus sentidos para captar los movimientos que hiciese Phonos.
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Phobos el Vie Mar 11, 2016 9:03 pm

Por un instante pensó que aquellas historias sobre la determinación de los santos eran infundadas, su consiente ser entendía lo que sucedía aun cuando en aquellos instantes todo se tornó en una suerte de cámara lenta denotando como su propio cosmos rasga el aire notando como la joven de forma grácil intenta protegerse, una cruz sobre el pecho genero una proyección de su cosmos, el agua en la atmosfera se evaporaba y congelaba tan rápido que para cualquier físico sería un deleite ver a tan noble partícula ser manipulada a tales extremos por temperaturas tan opuestas. Finalmente la violencia del cosmos termino arrastrando a la joven varios metros del punto inicial, él bajo su puño manteniendo una expresión ligeramente seria, el humo parecía envolverle y las sombras cobijarle dejando sus orbes resplandecer como las brasas vivas que les rodeaban en aquellos instantes.

El soldado mantenía una postura bastante relajada, no parecía preocupado ni siquiera consternado ante el caos, la muerte o el sufrimiento, quizás para una persona normal aquello sería aterrador incluso tendría que tener muchos problemas mentales para encontrar aquello como algo natural. Él no, era un soldado, había lidiado con situaciones cien veces peores. En silencio observo como un par de ventanas se fracturaban mientras escuchaba a la joven pronunciar su nombre, ”Hera de la Corona Boreal, Santo de Athena”, las palabras de la joven lentamente comenzaron a denotar un cambio en su estado de ánimo pues era evidente su molestia e irritabilidad ante lo sucedido, una respuesta normal desde la perspectiva del hombre que mostraba una sutil sonrisa oculta entre las sombras del infierno que él mismo había gestado, sin embargo, la joven comenzó a hacer un cambio de escenario bastante radical para él pero no incómodo.

Lentamente una película de escarcha se extiende por todo el lugar, las flamas sutilmente se consumen mientras el hielo aplaca las flamas dejando escapar un suave vapor que danza en el aire mientras él solo enarca la ceja ante lo que parecía ser una joven que ahora deseaba pelear en serio, cerrando sus ojos por espacio de unos segundos comenzó a escuchar como el hielo se compactaba e incluso noto el cambio de temperatura, mostrándose extrañado enarcando las cejas con sus ojos cerrados al abrirlos noto el domo de hielo y posteriormente como la joven gesto aquella incontable cantidad de picos de hielo que avanzaban hacia él, reaccionando con cierta premura uso su fuerza bruta dando un paso al frente con potencia comenzó a golpear con sus puños desnudos que lentamente se comenzaron a cubrir de un aura rojiza pues él generaba su cosmos para calentar sus puños y así disminuir la cantidad de picos gestados, sin embargo no previo los copos de hielo que danzaban en el aire y que ella dirigió hacía él con fuerza, una potente ventisca comenzó a gestarse en aquel espacio tan cerrado sus ojos se cerraban mientras apartando el rostro sus brazos, pecho y rostro recibían cortes superficiales alzando sus manos se cubre pero es arrojado varios metros chocando contra la pared, el estruendo levanta una cortina blanca entre los dos revelando como las estacas estaban completamente destrozadas pero él yace incrustado en el hielo con la cabeza baja.

Pasaron unos instantes hasta que movió sus manos sutilmente, eran como contracciones de los músculos, por unos segundos permanece con sus ojos cerrados pero solo se deja escuchar una risa suave y casi que complacida seguida de un suspiro. Aquellos puños fueron cerrándose dejando escapar un crujido que podría encrespar los nervios,   con cierta facilidad se separó de aquella pared dejando escuchar como los trozos de hielo se precipitaban al suelo estrellándose contra el frío cristal. Levantando el rostro abrió sus ojos ladeando la cabeza y bosquejando suavemente una sonrisa, dirigiéndose a ella solo abrió y cerró sus puños un par de veces emitiendo aquel sonido que para algunos era tan incómodo.

Hera de la Corona Boreal… cosmos con una propiedad bastante curiosa sin embargo un Berserker como dices no difiere mucho de ustedes, algunos de nosotros tienen instintos muy básicos, además te equivocas, durante muchos años fui muy similar a ti, protegí a las personas pero, pero…-hace una pausa mostrando una expresión más serena-Descubrí que esa gente a la que protegía, aquellos inocentes a los que defendí, después de tanto no eran diferentes a sus agresores.-cruzándose de brazos-Tú proteges a una humanidad corrupta, lo sé porque yo he visto lo mejor y lo peor de ella. Por eso, Mi Señor Ares, bautizara a este mundo con el fuego, la sangre y la irá, drenara todo ese sentimiento y dará paso a una nueva era donde los humanos sean dignos de reverenciar a los Dioses…-incrementando su cosmos de golpe con fuerza-

La energía cósmica se extendía en todas direcciones, varias ondas se desprendían de su cuerpo mientras la energía emerge con fuerza y presión como si deseara alzarse hacía el firmamento como una alzando su mano con cierta tranquilidad, aquella diestra apunta a la doncella mientras se dejan ver varios cortes sobre la piel de él y como dentro de algunos cortes habían trozos de hielo que lentamente comenzaban a evaporarse mientras un resplandor rojizo brilla en su mano como una estrella de sangre, que lentamente se hace más y más grande solo que él al liberarla deja escapar un estruendo que agrieta todo el lugar de forma superficial.

Aún estoy entrando en calor, vamos a ver que más puedes hacer…-dice mientras bosqueja una suave sonrisa-Demuéstrame tu poder Fluttershy…-libera más energía en dirección a la joven-
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

Mensaje por Phobos el Vie Mar 25, 2016 10:37 pm

-Debido al lapso de tiempo que ha transcurrido y la falta de respuesta de Hera procedo a hacer el post de cierre-

Un silencio sepulcral se apodero de todo, la escena parecía congelada en el tiempo mientras la energía proyectada por él rasgaba el aire liberando la violencia que albergaba en el interior de su propio corazón aquel ser que sirve al señor de la guerra, los ojos de Phobos brillan con una irá inconmensurable mientras que la expresión de su rostro era tan apacible como la de cualquier otro santo, la guerra estaba en todo su ser, la violencia que esta acarrea, la desgracia, el terror, el miedo, el odio, todo aquello negativo que embarga el corazón humano estaba impregnado en lo más íntimo del Berserker que observa la energía liberada llegar finalmente a su destino, un estruendo es liberado mientras era acompañado de una explosión por el impacto brusco del ataque, enormes grietas se apoderaron del domo sobre ambos observando a la joven ser proyectada con violencia y ser incrustada en la pared de cristal las grietas hicieron que se precipitara el hielo sobre ambos.

Paso a paso la distancia entre ambos era cada vez más estrecha, la joven parecía retorcerse de dolor e inclusive podía notar como los quejidos de ella eran agudos, como si la herida fuese de gravedad, él por su parte tenia cientos de cortes algunos superficiales y otros más profundos y en algunas secciones de su cuerpo algunas estacas de hielo de un centímetro de espesor pero que para él era como si nada, violencia y adrenalina todo aquello parecía mover al guerrero cuya sangre roja caía caliente al suelo como si se tratase de lava ardiendo, el sonido del caos era más estruendoso cada vez más y más similar al ambiente al que estaba acostumbrado, soltando una ligera risa llego a un par de pasos de la joven, podía apreciar el daño, era considerable y notaba cual maltratada estaba la doncella, su armadura estaba realmente dañada con cientos de grietas en la protección del pecho e incluso notaba como por la comisura de su boca corre un hilo de sangre, sus orbes estaban cerrados mientras se retorcía de dolor notando esto él solo entrecerró los ojos notando como ella se tomaba a la altura de las costillas girando ligeramente sobre su espalda a lo que él le dice…

Costillas fracturadas, posible daño al pulmón y si te sigues retorciendo así podrías perforarlo amazona. Pero creo que eres más dura que eso ¿no?.-dice mientras se hinca al lado de ella y usando su dedo índice empuja la cabeza de ella ligeramente hacia el suelo como señal de que mejor se rindiera- Entiendo que para ustedes es deshonroso encontrarse en esta situación.-Mientras se mantiene bastante serio aun cuando es un cruel y desalmado Berserker, aquella guerrera no le parecía digna de un campo de batalla-No deberías volver al campo de batalla, no estas hecha para él incluso Fluttershy quédate en tus prados, donde la gente dulce debería estar…-suspirando intento colocarse en pie, pero la joven tomo la mano de él con una expresión de no querer soltarle a lo que él reacciono como lo haría un soldado-

Bajo su mano con cierta violencia tomando a la joven por el cuello, su agarre era tosco y salvaje, podía sentirlo, la suave piel, los huesos e incluso la sangre que fluye por esa zona hasta el aire que intentaba llegar a sus pulmones, pero la bestia que habitaba dentro de él hizo alarde de su fuerza, como si fuese nada levanto a la joven por el cuello y con su otra mano impactaba salvajemente con su puño las costillas, abdomen e incluso cadera de la doncella, con cada impacto mantenía una expresión seria manteniendo a la joven varios centímetros por encima del suelo, solo para evitarle poder mantener una postura de combate apropiada, notaba la lucha de ella contra el agarre de él, la impotencia y el dolor las uñas de ella se marcaban sobre la ya lacerada piel de él pero finalmente opto por arrojarla al aire, aquel instante nuevamente parecía infinito, notaba como la joven flotaba en el aire entre lágrimas, sangre y restos de armadura que se desprenden.

Un parpadeo de él fue precedido de una fuerte corriente de aire que acaricio su rostro y cabellera dando un salto en el aire arqueo su espalda girando su cadera con violencia mientras la joven cae solo para ver como la pierna de Phobos se aproximaba con tal salvajismo, el impacto fue en su plexo solar y al finalizar la circunferencia él cae al suelo al lado de ella que se retuerce con un dolor abismal, notando tal expresión se hinca y la toma por el peto de su armadura alzándola mira su expresión y acercándose a la pared de ladrillos que estaba a unos tres pasos de donde estaban, la apoyo sobre esta y con la otra mano la tomo de los cabellos empujando su cabeza hacia la fría y dura pared impactándola.

Escucha y escucha bien Florecita…-se acerca al oído de esta mientras forcejean-Tienes suerte de que tenga que seguir, porque podría llevarte como trofeo de guerra, pero bueno… escucha bien-en eso siente un llamado, su señora le llamaba y debía ir de inmediato, tendría que cargar a Athena nada más y nada menos-Bueno, creo que tu señora ha caído en nuestras manos, así que esa energía que sentí hace rato debe ser de quien... En fin, te dejo tú señora me espera…-dice mientras se aproxima a ella nuevamente y observa su rostro-¿Qué haré contigo?...-pensativo observa a lo lejos una plaza y en el suelo unas cadenas-

Camino varios metros mientras la joven amazona forcejeaba, no podía negarlo ella deseaba desesperadamente demostrar su valor, aquel que era insignia de los santos de la diosa Athena, pero él antes de salir a la calle la coloco justo delante de él y cuando esta estaba a nada de asumir una postura ofensiva le propino tres golpes en el estómago con un salvajismo brutal estrellándola contra una protección dejándola inconsciente. Finalmente llegaron a la plaza donde una efigie de un ángel con los brazos abiertos al cielo al igual que sus alas parecían clamar a dios por misericordia, él ladeando la cabeza alzo a la joven y le encadeno los brazos a los del ángel y con su propia mano fundió el metal uniendo las cadenas haciendo que fuese más “difícil” para ella liberarse, dejándola en aquella postura se puso en marcha al lugar donde su señora le aguardaba.
Fin del tema... n_n
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Re: Caos en Retino... Las flamas de la guerra comienzan a Arder

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